Combinar calistenia y gimnasio diariamente puede ser intenso y, si no se gestiona correctamente, podría llevar a un sobreentrenamiento, aumentando el riesgo de lesiones y fatiga crónica.
Es crucial equilibrar el entrenamiento con suficiente descanso y recuperación para permitir que el cuerpo se adapte y crezca más fuerte.
Alternar los días de enfoque, dedicando algunos a la calistenia y otros al entrenamiento de fuerza en el gimnasio, puede ser una estrategia efectiva.
También, escuchar a tu cuerpo y asegurar una nutrición adecuada son esenciales para soportar este régimen de entrenamiento.
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