Una sesión efectiva de calistenia puede variar en duración, pero en general, de 45 a 60 minutos es suficiente para lograr un entrenamiento completo.
Este tiempo permite calentar adecuadamente, realizar una serie de ejercicios que cubran los principales grupos musculares y finalizar con un enfriamiento y estiramientos.
Calidad sobre cantidad es clave en la calistenia; concentrarse en la forma y la ejecución de los movimientos es más beneficioso que la duración de la sesión.
Sesiones más largas de hasta 90 minutos pueden ser apropiadas para niveles avanzados o cuando se incluye un trabajo más específico de habilidades.



